viernes, 10 de febrero de 2012

QUINCE SEGUNDOS MUY LARGOS.

Se desplomó.
La cara blanca.
El cuerpo flojo.
Los ojos vueltos.
Yo gritaba.
Ella no respondía.
Angustia.
Recuerdos.
Temores.
No soy nada sin ti.
Volvió en si.
Quince o veinte segundos eternos.
No fueron más.
Pero un segundo es una vida.
Una vida es un segundo.
Un susto en un segundo.
El susto de mi vida.

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