domingo, 13 de noviembre de 2011

EL ENTENDIO: CRÓNICA DE ENSAYO Y ERRÓ SOBRE LOS FORTUNIOS Y LOS INFORTUNIOS QUE TENEMOS TÓS.

Ar parecé no ma sentao a mi mú bien las primeras humerdades y llevo una semana postrao con un lumbago de tres pares de narices y no puedo está sentao, varga la concordancia. Pá colmo lum-bago, y ya soy el hazme reí de tó el bar.
El que le pone nombre a las enfermedades tenía que tené un poquito de cuidao, que lo malo no es que tengas lumbago, es lo que acarrea cuando no estás pá acarrea ná.  Bueno, pá risa cuando el Celedonio cogió la gonorrea. ¡¡Lo que nos reímos!! Por gorrino la gonorrea le escribieron en la pared del frontón. 
Por eso hace tanto que no escribo ná, pero no por falta de ganas. Que muchos mensajes recibo diciéndome que me echan en farta. Y yo, reflesionando ahora que no ando, me he acordao de Prudencia, la abuela de mi primo y por ende-luego la mía, que es lo único que tenemos en común, que cuando le contaban arguna pena siempre decía:
- Todo el mundo tiene su ventana y alguno hasta su balcón.

Hablaba mú fino y no parecía ni del pueblo. Tenía unas frases de esas que te hacen cavilá y si llego a sé más espabilao las hubiera apuntaó porque hubiera podía ser abogao como el Murfi ese americano que sa jartao de hacer leye.
Y pensando pensando en los infortunios y los fortunios me sa venío el Berlusconi ese ahora tan criticao con lo bien que me cae a mi ese hombre desde que me enteré que fue el que se inventó a las mamachichos. Eso si que era televisión. Unas tías güenas que cuando acababan de decí me toca te cogías a la Segismunda con unas ganas que pá que y no hacía farta ni viagra ni leches. Un hombre tan educado y bien peinado, un hombre de iglesia que he leído que adoraba a las vírgenes, un hombre bien plantao, vamos. Y de pronto un país se le pone encima y le da una patá. No hay derecho.
Infortunios de la vida. Ni ricos ni pobres, todos tenemos el San Benito encima y a todo cerdo le llega su Valentín el día de los enamoraos. Por lo visto era de Venecia y allí hay mucha mafia y con las basuras se estaba hundiendo. 
En fin, pobre Berlusconi. Entoavía recuerdo verlo partiéndose la cara por agradar a la gente. Pó amigo Silvio, si no te quieren tampoco en Cuba aquí en er pueblo te acogemos y te cantamos una de esas canciones que tan bien se sabe mi primo del OJALÁ o esa de Huelo a mujer con puchero y tantas otras que has escrito y que estamos deseando escucharte.



No hay comentarios: