domingo, 13 de noviembre de 2011

CIAO, CIAO, BAMBINO


Celebran en Italia la caída de Berlusconi como si fuera la caída de un dictador. Y en verdad hacer la ley a tu medida, manipular los medios de comunicación, ir al parlamento o a la cárcel, es para un análisis profundo que muchos están haciendo y que yo, por tanto, no voy a hacer. Mucho tienen los italianos de chirigoteros. Hacen canciones satíricas y empapelan las calles con una gracia sorprendente. Ese espíritu crítico habrá existido pero no habrán ido tan mal en el burro cuando han mantenido en el poder a una persona así. Al fin y al cabo, cada pueblo tiene el político que se merece. Y lamentable, una vez más, el papel (higiénico) de la SANTA MADRE IGLESIA. Eso sí, siempre hay voces críticas.

No hay comentarios: