lunes, 1 de noviembre de 2010

DE LO QUE SOY Y DE LO QUE FUI

La felicidad me ha perseguido todo este fin de semana. Los viejos vinilos de Carlos Cano, Joaquín Día, Luis Pastor, Paco Ibáñez, Georges Brassens, Silvio, Aute y Pablo Milanés han ocupado un lugar de honor en mi estantería.
El segundo bajo de mi casa es lo que siempre había soñado: un lugar de música. En él la voz de Leo Férre, Lluis Llach o Zitarrosa abarcan con poderío el espacio. Es maravilloso tener canciones que por una cosa o por otra no escuchaba o no había podido escuchar y disfrutarlas en toda su intensidad.

Por ejemplo.

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