martes, 25 de noviembre de 2008

Llora por ti, ARGENTINA.


Más allá de la generalidad, tenía un cierto apego a lo argentino. El aire francés había calado un poco en la forma de ser y parecía como si un humor fino, una forma de vivir aguda impregnara todo lo argentino.
González Tuñón, Quino, Calamaro, Ariel Rot, Claudina y Alberto, en fin, multitud

Las campañas publicitarias tenían muchas veces ese fino humor argentino que les hacía triunfar porque eran especiales.

Pero hete aqui que el chiste fácil, lo vulgar y la zafiedad les alcanza también en plena globalización y esta semana he sentido pena por todo lo argentino. Cualquier imbécil puede sacar un chiste fácil pero si ello tiene continuidad en todo un país es que algo está pasando.
Lo de esta semana en la final de tenis demuestra una vez más que la estupidez tiene sus limites, que es grandilocuente pero divide y nos empequeñece.

La broma no tenía sentido y cuando un pueblo sigue un sinsentido es que algo curioso, repito, está pasando.

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