domingo, 13 de marzo de 2011

JAPÓN, EN ESTOS DÍAS.

Ay de estos días terribles, canta Silvio. En estos días todo el viento del mundo sopla en tu dirección. Los mares se han torcido con no poco dolor hacia tus costas. Sus motivos eran más personales, pero creo que de la catástrofe japonesa se derivan muchas exclamaciones. Muchas de dolor y de rabia y otras de sorpresa y emoción.
Me llama la atención descubrir lo poco que somos y que en un segundo todo puede desaparecer. Es un ay existencial y una burla de soslayo a tanto imbécil que monta un circo por cualquier minucia.
Me llena de envidia la educación de un pueblo que sabe diferenciar el bien común y que disciplinadamente actúa con civismo y paciencia. No digo nombres, pero en otros sitios hubieran aprovechao para vaciar los supermercados. Es un ay de sorpresa.
Me inquieta el ecologismo real que viene denunciando nucleares, cambio climático y esa especie de zumo de planeta que estamos haciendo hasta exprimir totalmente nuestro mundo. Es un ay de coraje.
No somos nada, no somos nadie. ¡Ay, si fuésemos capaces de aprender!

Sirva este Pobre Martín como homenaje a todas las personas que sufren y nunca dicen nada. Una canción para los que calladamente asumen su trabajo en un país donde continuamente tenemos el grito en el cielo.

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