martes, 6 de noviembre de 2012

RUMORE, RUMORE, RUMORE DEL CUORE POR RAFFAELLA CABRA: LA CIRUGÍA ESTÁTICA Y LA BICICLETA ESTÉTICA.

Ian Guahson se desenamoró de mi el día que me vio entrando en el cuarto de bagno sin mi maquillaje. Sombra aquí, sombra allá, maquíllate. Las mujeres somos víctimas de nuestra bellezza. Pero tengo noticias frescas y calentitas sobre el maquillaje. Ya hoy no hace falta que te pongas dos kilos de emplaste cada vez que tengas que salir a la strada.
Algunas necesitan los polvos mágicos más que el comer. La misma Cameron es un gamberetto que decimos a la mia patria. Pero hoy que ya no sufro la ausencia de Ian Guahson sufro que los hombres valoren solo la cara y la cirugía sea ya algo imprescindible en nuestra vida. Bisturí y mondas de naranja. Una cara es una monda. Una donna è la buccia. Un caso claro de cambio es el de il mia amica Belén, campane di Betlemme. En una mujer siempre había un antes y un después, prima e dopo, ma ora hay un antes y un más antes. Todo cambia y nada permanece, decía el filósofo. Pero no tanto.
Algunas veces los cambios son para salir corriendo. El después está peor que el antes y el ante es  un mañana que añoras. Che gli italiani sono poetiche!!!!
Todo es mentira. Tutte bugie. Qué dolor, qué dolor, cogerte el dedo en el armario.  Quel dolore, quel dolore, cazzo dito nell'armadio. 
Y sin embargo yo... sin operarme me mantengo así bella. Mis ojos negros se han tornado azules. Hay mujeres que no necesitamos cirugías le labios, ni botox, no photochop ni pechop boys. Somos auténticas. Sono autentici. Cuando nos besan no se llevan un trozo de carne en la boca. Si nos pellizcan la nariz no corren riesgo de arrancárnosla. Un poco de pintura SÍ, Tiziano, ma non troppo.


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