- ¡Esto no es ná, Migué! Encofrá si que es duro. O los tejaos. Eso es lo peor. Pero subir material no es ná. Eso sí, mañana no te podrás meneá.
Pero de eso nada. Estuve siete horas trabajando como una mula, llenamos una cuba de escombros y subimos todo el material. Pero al llegar a casa una buena cerveza y un conejo con arroz me devolvieron la felicidad. Soy así de simple. Muchas veces conviene disfrutar aquellas pequeñas cosas. Eso sí, el piso está quedando de rechupete. Primero fue bajar treinta muebles de cocina. Después fue bajar muebles. Destruir es muy fácil. Ahora veo que todo ha merecido la pena. Todo le viejo se está transformando. Todo fluye, todo se regenera.














