Nunca pensé que llegaría, canta la quinta estación. Yo tampoco. Descubro que hay 499 entradas en este blog y que excepto algunas narradas desde la inmediatez, la mayoría logran el objetivo de no importar cuando se lean.
Son penosas tanto hace un año como hoy.
Mi intención no era otra que ir acumulando recuerdos y sabidurias.
Te has quedado en lo primero, no se puede dar lo que no se tiene.
Algunas veces el uso exagerado de la hipérbole me señala con el dedo y arriesgo demasiado por un jugo de palabras.
Dilo claro, eres un bocazas.
Pero he descubierto a las 500 entradas lo que decía en la primera: el placer de compartir: alguien que busca información de Marruecos y se ha topado con el blog, alguien que viendo un vídeo ha seguido mirando. Y dar y compartir es un sentimiento hermoso.
Pues anda y que te den, mamón.
Algunas veces mi otro yo me desanima y me anima a quemar los papeles como Kafka, me da la nausea como a Sartre o me siento un extranjero, como Camus. Son los momentos existenciales donde me planteo todo.
Menos planteamiento y más manos a la acción: QUEMA EL ORDENADOR.
Otras veces la felicidad irrazonable pero corta me da un suspiro de aliento.
Si te vas a poner más idiota me retiro.
En fin, que ante una sociedad indecente, rara y absurda como la que nos ha tocao, es una catarsis auténtica poderse reír un rato.
Eso, por lo menos nos descojonamos. Yo de ti, evidentemente.
Todo lo que lees o escuchas o vives te lleva una sugerencia. Esta es la idea de este blog: comentar actualidad, señalar recuerdos y enseñar un poco de lo que hice y de lo que haré. Hay un poco de guasa en el análisis de los tipos: FORMA DE SER. Un poquillo de humor en los comentarios diarios: HUMOR Y REALIDAD. Y muchas canciones: CHAQUE JOUR UNE CHANSON. La idea es compartir. Puedes coger lo que quieras y copiar lo que te dé la gana. No hay derecho, no hay derecho, no hay derecho ni de autor.
HOJA DE RUTA DE ESTE.... ¡LO QUE SEA!
- INDICE PARA NO PERDERSE, O PERDERSE.
- TESIS HIPOTÉTICA
- ESTO ES CARNAVÁ
- FORMA DE SER
- LA MÚSICA QUE AMO.
- EL ENTENDIO
- HUMOR Y REALIDAD
- TEATROS: LA FUERZA DE LA PALABRA Y LA MÚSICA
- ESTE SOY YO
- EDUCAR Y SENTIR. SENTIR Y EDUCAR.
- VIAJES
- IAN GUAHSON
- ANA LÍTICA SINTE
- MIGUEL AGUJETAS
- FEDER DOCTOJEKILL RESTREGOFF
- RAFFAELLA CABRÁ
- JOSÉ SO NETO PEREIRA
sábado, 6 de noviembre de 2010
viernes, 5 de noviembre de 2010
Humor y realidad: 7. Tengo mis principios (pero puedo cambiarlos)

Desde la UGT ha llegado al gobierno Valeriano Gómez. Hasta hace poco criticaba la reforma laborá y ahora dice que durante años nos tendremos que conformar con salarios bajos.
Hubo en una familia un conflicto racial parecido. Una familia negra, cansada de sufrir el racismo pidió al gran brujo modificar su color.
Cambió al padre, a la madre, a los dos hijos mayores... Pero, cuando llegó al tercer hijo éste dijo:
- Yo no quiero. Me niego.
A lo que repuso el padre:
- Hijo la gran puta negro. No hace ni cinco minutos que somos blancos y ya tenemos problemas raciales.
HUMOR Y REALIDAD: EL PAPA
jueves, 4 de noviembre de 2010
FORMA DE SER: MÍSSSSSSSSTICOS Y CÓSSSSSMICOS
Exagero lo de la ssssssssssssssss no vaya a ser que se me olvide y de místicos y cósmicos pasen a míticos y cómicos.
Aunque a decir verdad el puro místico es esa persona que vive en las alturas y jamás roza el suelo ni las miserias humanas. Todo lo juzga desde las alturas aunque juzgar ya una acción que les desmerece. Desconocen la realidad y para todo tienen solución: el don de la palabra.
El cosmo y yo. Lo demás no existe. Su mundo teórico y su sentido logístico funciona de maravilla. Lo que no les cuadra no es jamás culpa suya: "no nos entienden" "hay que romper moldes". El dinero o lo material es deleznable pero ni imaginas como cuentan los euros.
Entre ellos y ellas se amparan cual secta. Sus pamplinas son míticas y sus vidas son cómicas. Coño, se me olvidó la ssss. Lo zabía.
Aunque a decir verdad el puro místico es esa persona que vive en las alturas y jamás roza el suelo ni las miserias humanas. Todo lo juzga desde las alturas aunque juzgar ya una acción que les desmerece. Desconocen la realidad y para todo tienen solución: el don de la palabra.
El cosmo y yo. Lo demás no existe. Su mundo teórico y su sentido logístico funciona de maravilla. Lo que no les cuadra no es jamás culpa suya: "no nos entienden" "hay que romper moldes". El dinero o lo material es deleznable pero ni imaginas como cuentan los euros.
Entre ellos y ellas se amparan cual secta. Sus pamplinas son míticas y sus vidas son cómicas. Coño, se me olvidó la ssss. Lo zabía.
FORMA DE SER: EL EGÓLATRA.
Querido YO mismo:
Como cada uno se conoce a sí mismo no te es difícil justificarte. Para todo tienes una explicación y para todo encuentras una media verdad, que si fuera para otro dirías que es la peor de las mentiras.
Te quieres tanto porque es una cuestión de autoestima, pero en el auto de papá te pueden mandar a pasear, así que procura no engañarte dmasiado.
Lo que te escribo a ti con tus defectos inoportunos.
Tu otro YO.
Como cada uno se conoce a sí mismo no te es difícil justificarte. Para todo tienes una explicación y para todo encuentras una media verdad, que si fuera para otro dirías que es la peor de las mentiras.
Te quieres tanto porque es una cuestión de autoestima, pero en el auto de papá te pueden mandar a pasear, así que procura no engañarte dmasiado.
Lo que te escribo a ti con tus defectos inoportunos.
Tu otro YO.
martes, 2 de noviembre de 2010
HOY DICE EL PERIÓDICO
Yo compraba el Interviú sobre todo por el humor del gran Perich. Su humor consistía en coger una noticia y hacerle una apreciación. Más aguda que la mía, evidentemente.
Pero hoy el periódico lleva unos titulares pá mear y no echar gota, que decía mi suegro:
FRASES DEL DÍA
Berlusconi: "Mejor que me gusten las mujeres guapas que los gays"
El señor Berlusconi no ha aclarado para quien es mejor.
Cabaña: "Nunca rechazamos la candidatura de Pilar Sánchez"
El señor Cabaña no ha aclarado el sentido de rechazar.
'Zapatero se columpia con las mujeres'
Estará haciendo campaña.
El Monstruo de Amstetten: "Mi sueño es salir con vida para cuidar a mi mujer"
El Monstruo no ha aclarado el sentido del sueño.
Hay muchas más, pero mejor sigo escuchando música.
Pero hoy el periódico lleva unos titulares pá mear y no echar gota, que decía mi suegro:
FRASES DEL DÍA
Berlusconi: "Mejor que me gusten las mujeres guapas que los gays"
El señor Berlusconi no ha aclarado para quien es mejor.
Cabaña: "Nunca rechazamos la candidatura de Pilar Sánchez"
El señor Cabaña no ha aclarado el sentido de rechazar.
'Zapatero se columpia con las mujeres'
Estará haciendo campaña.
El Monstruo de Amstetten: "Mi sueño es salir con vida para cuidar a mi mujer"
El Monstruo no ha aclarado el sentido del sueño.
Hay muchas más, pero mejor sigo escuchando música.
ZITARROSA
Me acuerdo esta noche de Alfredo Zitarrosa porque su voz profunda y grave me emociona. Recuerdo cuando en la calle Caracuel Antonio Rodríguez Liaño, que tiempos aquellos, ponía música hispanoamericana, que dejaba a los 4 pesados elegir canciones para que la grabásemos o para que la oyéremos.
Una de las cuatro canciones que elegí era ESTEFANÍ por lo bien que sonaba, otra Serenata Mariachi, había una de Joaquín Carbonell, creo que CUANDO VAYAS A HUESCA, y otra que no recuerdo, tal vez Paco Ibáñez.
Ahora que los pesados como yo tenemos recuerdos y algunos medios para plantar nuestros gustos, encuentro a personas que han coleccionado muchos más discos y hacen un homenaje como este a una gran voz de Uruaguay.
Una de las cuatro canciones que elegí era ESTEFANÍ por lo bien que sonaba, otra Serenata Mariachi, había una de Joaquín Carbonell, creo que CUANDO VAYAS A HUESCA, y otra que no recuerdo, tal vez Paco Ibáñez.
Ahora que los pesados como yo tenemos recuerdos y algunos medios para plantar nuestros gustos, encuentro a personas que han coleccionado muchos más discos y hacen un homenaje como este a una gran voz de Uruaguay.
Chaque jour une chanson.EN EL CLARO DE LA LUNA
He recibido noticias de un componente del grupo folk La Fanega porque han editado un nuevo disco. Me he alegrado tanto que seguramente por eso me he puesto a tararear esta canción.
La felicidad es cortita pero a ella se dedican muchas personas diariamente para que los demás la disfrutemos. He encontrado un video de la canción que es una preciosa dedicación al trabajo y a los demás.
En esta vida de sombras y luces es muy de agradecer la voluntad y el buen hacer de muchas personas anónimas felices por hacer algo diferente.
Enorme letra de Silvio. Hermosa humanidad en su trabajo callado.
Recuerdo ahora a la chirigota del Selu que cantaban el primer pasodoble diciendo maravillas de la alcaldesa y en el segundo decían todo lo contrario. La vida tiene planos y cuando plasmamos sentimientos en papel descubrimos que de tanto matizar algunas cosas no son reales.
Igual de bien lo describe Silvio en esta canción que se llama así ESTA CANCIÓN. Además la he encontrado en la voz de Zitarrosa que no conocía. Lo que sigue siendo verdad es que hay muchísima personas anónimas que hacen auténticas maravillas. Pedazo de vídeo.
La felicidad es cortita pero a ella se dedican muchas personas diariamente para que los demás la disfrutemos. He encontrado un video de la canción que es una preciosa dedicación al trabajo y a los demás.
En esta vida de sombras y luces es muy de agradecer la voluntad y el buen hacer de muchas personas anónimas felices por hacer algo diferente.
Enorme letra de Silvio. Hermosa humanidad en su trabajo callado.
Recuerdo ahora a la chirigota del Selu que cantaban el primer pasodoble diciendo maravillas de la alcaldesa y en el segundo decían todo lo contrario. La vida tiene planos y cuando plasmamos sentimientos en papel descubrimos que de tanto matizar algunas cosas no son reales.
Igual de bien lo describe Silvio en esta canción que se llama así ESTA CANCIÓN. Además la he encontrado en la voz de Zitarrosa que no conocía. Lo que sigue siendo verdad es que hay muchísima personas anónimas que hacen auténticas maravillas. Pedazo de vídeo.
lunes, 1 de noviembre de 2010
DE LO QUE SOY Y DE LO QUE FUI
La felicidad me ha perseguido todo este fin de semana. Los viejos vinilos de Carlos Cano, Joaquín Día, Luis Pastor, Paco Ibáñez, Georges Brassens, Silvio, Aute y Pablo Milanés han ocupado un lugar de honor en mi estantería.
El segundo bajo de mi casa es lo que siempre había soñado: un lugar de música. En él la voz de Leo Férre, Lluis Llach o Zitarrosa abarcan con poderío el espacio. Es maravilloso tener canciones que por una cosa o por otra no escuchaba o no había podido escuchar y disfrutarlas en toda su intensidad.
Por ejemplo.
El segundo bajo de mi casa es lo que siempre había soñado: un lugar de música. En él la voz de Leo Férre, Lluis Llach o Zitarrosa abarcan con poderío el espacio. Es maravilloso tener canciones que por una cosa o por otra no escuchaba o no había podido escuchar y disfrutarlas en toda su intensidad.
Por ejemplo.
FORMA DE SER: EL MASMASMASTICOSO
Masticoso es polisílaba. Como mantecado. El mantecado se mastica en navidad pero no solo el 25 de diciembre es Natividad.
Ese mantecado de almendras que masticas y no se acaba nunca. Así es la vida del masticoso: todo lo que hace pasa por su cerebro 29 veces como los bocados que recomendaba el marqués de Coubertain con respecto a la masticación. Que asco.
No me gusta la comida rápida pero odio con toda mi alma a la gente que le dan mil vueltas a las cosas; cuando hacen esto podrían haber hecho aquello, cuando a podría haber sido b y cuando h podría ser p. H de P.
En resumidas cuentas, el masticoso amarga la vida de los que tiene alrededor. Es como jugar una partida de cartas donde los jugadores paran continuamente para decir: un momento, me hubiera convenido más esta jugada.
La vida es un mirar hacia delante continuo. Sacar pecho y gritar a los 4 vientos: a lo hecho, pecho. Pero no, los avestruces caguetas que meten la cabeza en la tierra para no enfrentarse a la realidad, cuando salen dicen:
¡¡¡Es que yo no me había enterao!!!.
Pues que te den por culo.
Ese mantecado de almendras que masticas y no se acaba nunca. Así es la vida del masticoso: todo lo que hace pasa por su cerebro 29 veces como los bocados que recomendaba el marqués de Coubertain con respecto a la masticación. Que asco.
No me gusta la comida rápida pero odio con toda mi alma a la gente que le dan mil vueltas a las cosas; cuando hacen esto podrían haber hecho aquello, cuando a podría haber sido b y cuando h podría ser p. H de P.
En resumidas cuentas, el masticoso amarga la vida de los que tiene alrededor. Es como jugar una partida de cartas donde los jugadores paran continuamente para decir: un momento, me hubiera convenido más esta jugada.
La vida es un mirar hacia delante continuo. Sacar pecho y gritar a los 4 vientos: a lo hecho, pecho. Pero no, los avestruces caguetas que meten la cabeza en la tierra para no enfrentarse a la realidad, cuando salen dicen:
¡¡¡Es que yo no me había enterao!!!.
Pues que te den por culo.
viernes, 29 de octubre de 2010
FORMA DE SER: EL REPUGGGNANTE IGGGNORANTE INDIGGGNAO
Una de las formas de ser menos digna que conozco es la de igggnorante. Porque la igggnorancia es como el escondite: el que no ha aprendió tiempo ha tenío. Y más en estos tiempos.
Pero si algo me repatea y me repugggna es un igggnorante gritón y maleducado que sabe que a fuerza de chillidos van a terminar dándole la razón o, al menos, se va a salir con la suya. Desgraciadamente lo estoy viendo cada vez más.
Son los igggnorantes que se hacen los indigggnaos para que a fuerza de bravucadas nos empiecen a temblar las piegggnas.
El germen de estos seres de gran capacidad para quemar sin quemarse o igggnifigus está en un anterior estado del bienestar que le enseñó el camino de los derechos pero nunca el de las obligaciones.
Un diagggnóstico más profundo señalaría diregggtamente a las promesas de políticos que durante años han alimentado la igggnorancia. Una igggmnorancia que todos sabemos que se extralimita con el atrevimiento y del atrevimiento salta a la indigggnación como una pulga circense en el perro de un pastor.
La dualidad del estado del bienestar tendría que ser el estado del malestar, pero estos igggnominiosos lo han sustituido por el estado del molestar.
Pero si algo me repatea y me repugggna es un igggnorante gritón y maleducado que sabe que a fuerza de chillidos van a terminar dándole la razón o, al menos, se va a salir con la suya. Desgraciadamente lo estoy viendo cada vez más.
Son los igggnorantes que se hacen los indigggnaos para que a fuerza de bravucadas nos empiecen a temblar las piegggnas.
El germen de estos seres de gran capacidad para quemar sin quemarse o igggnifigus está en un anterior estado del bienestar que le enseñó el camino de los derechos pero nunca el de las obligaciones.
Un diagggnóstico más profundo señalaría diregggtamente a las promesas de políticos que durante años han alimentado la igggnorancia. Una igggmnorancia que todos sabemos que se extralimita con el atrevimiento y del atrevimiento salta a la indigggnación como una pulga circense en el perro de un pastor.
La dualidad del estado del bienestar tendría que ser el estado del malestar, pero estos igggnominiosos lo han sustituido por el estado del molestar.
CÁDIZ Y BENÍTEZ REYES.
Algunas veces, pocas, me dicen que algo que he escrito está bien. Sé que ese adverbio de cantidad sobra en los dos sentidos.
Escribir con elegancia Felipe Benítez, autor roteño poco conocido para los maravillosos libros que ha escrito. Leerlo es diversión asegurada.
Cádiz es la elegancia. Cuando estoy triste me voy a Cádiz a caminar por la Caleta. Cádiz es única.
Felipe y Cádiz se han unido en este artículo que merece la pena rescatar ante la inmundicia que nos ofrecen continuamente.
"Una ciudad que parece navegar mar adentro"
FELIPE BENÍTEZ REYES
En el cádiz viejo no se oye el mar, pero parece retumbar en el subsuelo, fluir en lo hondo y más oculto, correr bajo las calles entre ruinas fenicias, entre estatuas romanas de mármol verdinoso, en una especie de estampa de surrealismo metafísico: un mundo subacuático de capiteles y peces, de algas y columnas, de caracolas y sarcófagos, de náufragos de quién sabe cuándo y de ánforas de quién sabe cuándo, de cañones con costra de siglos, de túneles.
(¿Fantasías sin fundamento? Claro que sí, pero de eso se trata: las ciudades que merecen la pena nos vuelven fantasiosos, porque no acaban en sí mismas: las pensamos. De modo que sigue uno con sus fantasías, que al fin y al cabo no son sino realidades que buscan entretenimiento en el ámbito de la conjetura…)
Parece cádiz una ciudad de cimientos huecos, construida sobre el agua, y de ahí que dé la impresión de presentársenos tan liviana y etérea, tan fundida con el aire, tan a pique de desmoronarse como se desmorona la piedra ostionera, muy poco a poco; esa piedra ostionera de los muros de las casas gaditanas que viene a ser el bajorrelieve de la vida del mar: sus siluetas de crustáceos, sus reflejos nacarados...
Cádiz es un laberinto que hay que recorrer mirando hacia arriba. (las perspectivas imposibles. Las fachadas suntuosas que nadie puede ver. Las balconadas que casi se tocan, frente a frente. Las torres ocultas) Y, de pronto, el espacio se abre: plazas de San Antonio, de Mina, de san Juan de Dios… Y allí la ciudad respira, y derrocha luz, antes de que el paseo nos reingrese en el claroscuro del laberinto. Ese paseo que puede llevarnos a la Alameda Apodaca, con su azulejería imprevistamente trianera y con su aire –a la vez– de espacio decimonónico de ultramar, de parasol y calesa, con sus ficus gigantescos de tronco gótico, con su balaustrada sobre la bahía, con las aguas cambiantes, sometido su color al viento que sople. O pueden llevarnos los pasos al barrio del Pópulo, donde Cádiz se vuelve una espiral, recogida y enredada, entre columnas salomónicas y ruinas de Roma, y salir a la plaza de esa catedral de piedra blancuzca y de cúpula amarilla, y seguir hacia la plaza llamada de las Flores, donde todo son colores y olores mezclados de flor, de café y de churros, y detenerse en el mercado de abastos, donde los pescaderos exhiben el género con la misma ostentación que los joyeros el suyo, y de allí seguir por la calle Columela, entre el bullicio que le dan los muchos comercios, y subir luego, qué sé yo, a la plaza de San Francisco, tan parisina, con su Hotel de Francia-París y su Café Parisién, para corroborar y acentuar su aire afrancesado, y darse una vuelta por la Plaza Mina, tan parecidísima, sin parecerse en nada, a la Plaza de Armas de la Habana, y… Bueno, la ruta que se trace uno o que trace el azar, que es al fin y al cabo el mejor baedeker.
Pero cádiz no es sólo un delicado y portentoso paisaje urbano, claro está, sino también un insólito paisaje humano: esos comerciantes que tienen siempre una frase con golpe de ingenio en la boca, y a los que acabas comprándoles alguna cosa, más porque sí que por necesidad de lo que les compras, porque te han hecho cómplice de una risa, y eso no tiene precio; esas vendedoras de lotería clandestina en el barrio al que llaman La Viña, popular y marinero, donde la ciudad pierde su esplendor dieciochesco y decimonónico y las casas son pequeñas y bajas, con portales que se caen a veces a pedazos, porque allí la vida aprieta; esos hombres de aspecto formal que, luego, cuando llegan los carnavales, se disfrazan de la cosa más impensable y se echan a cantar por los callejones a quien quiera escuchar sus ocurrencias, con rimas que despiertan la carcajada…
La vieja cádiz es bulliciosa durante el día y casi fantasmagórica en cuanto cae la noche. Se queda entonces la ciudad vacía, para quien la quiera, para quien quiera oír el eco de sus propios pasos por las calles, por plazas recoletas en las que conviven las estatuas con las palomas duermeveladas. ¿Una ciudad dormida? más bien una ciudad sonámbula, una ciudad que parece navegar muy lenta, guiada por la luna, mar adentro, para volver a sí misma en cuanto amanezca, en cuanto las azoteas vayan tiñéndose de blancura, en cuanto las ventanas empiecen a abrirse, en cuanto lleguen a los puestos las cajas de pescado, rebosantes de hielo hecho confeti; en cuanto unos salgan a trabajar y otros, los pequeños, a aprender las cosas del mundo. Y ya entonces el escenario se puebla, como todos los días. Y todo vuelve a su ser, como todos los días.
Escribir con elegancia Felipe Benítez, autor roteño poco conocido para los maravillosos libros que ha escrito. Leerlo es diversión asegurada.
Cádiz es la elegancia. Cuando estoy triste me voy a Cádiz a caminar por la Caleta. Cádiz es única.
Felipe y Cádiz se han unido en este artículo que merece la pena rescatar ante la inmundicia que nos ofrecen continuamente.
"Una ciudad que parece navegar mar adentro"
FELIPE BENÍTEZ REYES
En el cádiz viejo no se oye el mar, pero parece retumbar en el subsuelo, fluir en lo hondo y más oculto, correr bajo las calles entre ruinas fenicias, entre estatuas romanas de mármol verdinoso, en una especie de estampa de surrealismo metafísico: un mundo subacuático de capiteles y peces, de algas y columnas, de caracolas y sarcófagos, de náufragos de quién sabe cuándo y de ánforas de quién sabe cuándo, de cañones con costra de siglos, de túneles.
(¿Fantasías sin fundamento? Claro que sí, pero de eso se trata: las ciudades que merecen la pena nos vuelven fantasiosos, porque no acaban en sí mismas: las pensamos. De modo que sigue uno con sus fantasías, que al fin y al cabo no son sino realidades que buscan entretenimiento en el ámbito de la conjetura…)
Parece cádiz una ciudad de cimientos huecos, construida sobre el agua, y de ahí que dé la impresión de presentársenos tan liviana y etérea, tan fundida con el aire, tan a pique de desmoronarse como se desmorona la piedra ostionera, muy poco a poco; esa piedra ostionera de los muros de las casas gaditanas que viene a ser el bajorrelieve de la vida del mar: sus siluetas de crustáceos, sus reflejos nacarados...
Cádiz es un laberinto que hay que recorrer mirando hacia arriba. (las perspectivas imposibles. Las fachadas suntuosas que nadie puede ver. Las balconadas que casi se tocan, frente a frente. Las torres ocultas) Y, de pronto, el espacio se abre: plazas de San Antonio, de Mina, de san Juan de Dios… Y allí la ciudad respira, y derrocha luz, antes de que el paseo nos reingrese en el claroscuro del laberinto. Ese paseo que puede llevarnos a la Alameda Apodaca, con su azulejería imprevistamente trianera y con su aire –a la vez– de espacio decimonónico de ultramar, de parasol y calesa, con sus ficus gigantescos de tronco gótico, con su balaustrada sobre la bahía, con las aguas cambiantes, sometido su color al viento que sople. O pueden llevarnos los pasos al barrio del Pópulo, donde Cádiz se vuelve una espiral, recogida y enredada, entre columnas salomónicas y ruinas de Roma, y salir a la plaza de esa catedral de piedra blancuzca y de cúpula amarilla, y seguir hacia la plaza llamada de las Flores, donde todo son colores y olores mezclados de flor, de café y de churros, y detenerse en el mercado de abastos, donde los pescaderos exhiben el género con la misma ostentación que los joyeros el suyo, y de allí seguir por la calle Columela, entre el bullicio que le dan los muchos comercios, y subir luego, qué sé yo, a la plaza de San Francisco, tan parisina, con su Hotel de Francia-París y su Café Parisién, para corroborar y acentuar su aire afrancesado, y darse una vuelta por la Plaza Mina, tan parecidísima, sin parecerse en nada, a la Plaza de Armas de la Habana, y… Bueno, la ruta que se trace uno o que trace el azar, que es al fin y al cabo el mejor baedeker.
Pero cádiz no es sólo un delicado y portentoso paisaje urbano, claro está, sino también un insólito paisaje humano: esos comerciantes que tienen siempre una frase con golpe de ingenio en la boca, y a los que acabas comprándoles alguna cosa, más porque sí que por necesidad de lo que les compras, porque te han hecho cómplice de una risa, y eso no tiene precio; esas vendedoras de lotería clandestina en el barrio al que llaman La Viña, popular y marinero, donde la ciudad pierde su esplendor dieciochesco y decimonónico y las casas son pequeñas y bajas, con portales que se caen a veces a pedazos, porque allí la vida aprieta; esos hombres de aspecto formal que, luego, cuando llegan los carnavales, se disfrazan de la cosa más impensable y se echan a cantar por los callejones a quien quiera escuchar sus ocurrencias, con rimas que despiertan la carcajada…
La vieja cádiz es bulliciosa durante el día y casi fantasmagórica en cuanto cae la noche. Se queda entonces la ciudad vacía, para quien la quiera, para quien quiera oír el eco de sus propios pasos por las calles, por plazas recoletas en las que conviven las estatuas con las palomas duermeveladas. ¿Una ciudad dormida? más bien una ciudad sonámbula, una ciudad que parece navegar muy lenta, guiada por la luna, mar adentro, para volver a sí misma en cuanto amanezca, en cuanto las azoteas vayan tiñéndose de blancura, en cuanto las ventanas empiecen a abrirse, en cuanto lleguen a los puestos las cajas de pescado, rebosantes de hielo hecho confeti; en cuanto unos salgan a trabajar y otros, los pequeños, a aprender las cosas del mundo. Y ya entonces el escenario se puebla, como todos los días. Y todo vuelve a su ser, como todos los días.
martes, 26 de octubre de 2010
FORMA DE SER: DESTRUCTIVOS
"Hoy cualquier cerdo es capaz de quemar el edén por cobrar un seguro" El Aute.
El Amazonas se seca, por ejemplo. Los delfines y las ballenas desaparecen.
Otra vez me acuerdo del oso que en el relato de la selva de Quiroga decía:
- El hombre todo lo envilece.




¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿????????????????????????
Año 2010. Tanta sangre, tanto dolor y tanta maldad. ¿Estamos echando una loca carrera para cargarnos todo?
La carrera de aquellos locos cacharros tenía al menos el glamour de Penélope. Pero ahora no hablaría ni de salvajada. El salvaje tiene más perdón que todos estos hijos de puta.
El Amazonas se seca, por ejemplo. Los delfines y las ballenas desaparecen.
Otra vez me acuerdo del oso que en el relato de la selva de Quiroga decía:
- El hombre todo lo envilece.




¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿????????????????????????
Año 2010. Tanta sangre, tanto dolor y tanta maldad. ¿Estamos echando una loca carrera para cargarnos todo?
La carrera de aquellos locos cacharros tenía al menos el glamour de Penélope. Pero ahora no hablaría ni de salvajada. El salvaje tiene más perdón que todos estos hijos de puta.
FORMA DE SER: DE INCISOS E INDECISOS
Nuevo gobierno pero no me decido a poner nada. El alcalde de Valladolid afirma insolencias y quizá podría comentar algo de su vulgaridad y la forma que tiene de levantar la popularidad de Pajín, pero el tema no me interesa.
Tal vez me resulta llamativo la programación de televisión, aunque no la veo nunca.
No sé, chico, parezco la ratita presumida.
Posiblemente, no es seguro, la realidad sea la basura cotidiana de esa prensa que me pareció que ayer decía lo mismo.
Tal vez pasen los años y todo sea nada.
Tal vez me resulta llamativo la programación de televisión, aunque no la veo nunca.
No sé, chico, parezco la ratita presumida.
Posiblemente, no es seguro, la realidad sea la basura cotidiana de esa prensa que me pareció que ayer decía lo mismo.
Tal vez pasen los años y todo sea nada.
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